Cargando cruces, niños participan en Viacrucis de Iztapalapa
Familias con niños pequeños comenzaron a llegar a la alcaldía Iztapalapa para participar en el tradicional Viacrucis de Semana Santa.
Vestidos con túnicas moradas con blanco y cargando cruces de distintos tamaños, los nazarenos se congregan en las calles cercanas a los puntos de representación, donde afinan detalles, descansan o comparten alimentos antes de iniciar su recorrido, en una muestra de fe que año con año convoca a miles de participantes.
Xiany Harumi de 7 años participó por segunda vez como parte de una manda después de que tuviera problemas en los pulmones.
“Me siento muy orgullosa y feliz porque yo pedí estar bien y se me cumplió”, comentó.
Relató que era la primera integrante de su familia que participaba en el recorrido, por lo que su madre y su padre la estaban apoyando con la cruz que ellos mismos habían realizado decorándola con flores.
Su madre Alexis Cruz mencionó que es una ocasión especial para ella, porque apoya a su hija en una edición especial.
“Con esto de que es patrimonio cultural, sabes que muchas personas van a escuchar las noticias y nos podrían ver me hace muy feliz”, dijo.
Aylan Santiago de 8 años y su tío Iker Gael de 13 años, originario del barrio de San Miguel, comentaron que están siguiendo una manda debido a que el más pequeño sufre problemas cardíacos.
La cruz de Iker pesa de 60 kilos y la de Aylan 3, ellos mismos las realizaron junto a sus tíos.
Detalló que lo más pesado del recorrido es caminar descalzo, debido a que el calor los golpea.
“Es difícil pero uno lo hace por fe y amor”, comentó Iker.
Adrian y José del barrio de Santa Bárbara llegaron desde temprano para realizar su caminata.
Los primos mencionaron que lo hacían por tradición, sus padres y abuelos realizaron el recorrido.
“Yo creo que es un orgullo de todo iztapalapense el poder hacer esto”, comentó Adrián.
La familia mencionó que el recorrido no era difícil, detallando que en los momentos más duros recordaban su fe y continuaban.
“Uno a veces se cansa pero te acuerdas del porqué y con fe uno puede todo”, dijo.
En esta edición, que por primera vez se realiza bajo el reconocimiento de la UNESCO como patrimonio cultural, la afluencia ha sido constante desde días previos, con personas provenientes de distintas zonas de la Ciudad de México e incluso de otros estados.
