Motín en Sri Lanka deja 26 fallecidos
Colombo, Sri Lanka.- Al menos 26 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas en un enfrentamiento entre grupos de reclusos en la prisión de Negombo, en la Provincia Occidental de Sri Lanka, informó este lunes a EFE un portavoz policial.
El portavoz indicó que entre los fallecidos figuran cinco funcionarios de prisiones. Medios locales atribuyeron el enfrentamiento a una fallida transacción de drogas dentro del penal.
Los incidentes comenzaron la noche del domingo, cuando un grupo de reclusos subió a los tejados del centro penitenciario, lo que llevó al despliegue de efectivos policiales, fuerzas especiales y miembros de las Fuerzas Armadas para controlar la situación.
La Policía informó que la seguridad en la prisión fue reforzada para contener los disturbios, aunque los incidentes se reanudaron durante la mañana del lunes, cuando las fuerzas de seguridad recurrieron al uso de la fuerza para controlar a los reclusos enfrentados.
Testigos aseguraron haber escuchado varios disparos en el interior de la prisión y haber visto peleas a puñetazos entre internos, así como la salida de varias ambulancias del recinto, donde actualmente se encuentran unos 1.800 presos.
Frente a la prisión, las familias siguen a la espera de información oficial sobre los internos, después de una noche de incidentes y sin confirmación clara sobre lo ocurrido dentro del penal.
La incertidumbre reinante aumentó cuando tres autobuses con reclusos abandonaron el recinto penitenciario y los familiares comenzaron a gritar nombres desde la calle, tratando de identificar si alguno de sus parientes iba a bordo.
“No tenemos información sobre lo que le ocurrió a mi nieto. No sabemos si está vivo o muerto. Estoy aquí desde anoche”, dijo a EFE S.A. Indrajith, de 65 años.
Priyangi Silva, cuyo hijo adolescente fue arrestado hace dos meses en un caso de drogas, aseguró que teme por su vida y cuestionó la versión de que el motín se debiera únicamente a una disputa relacionada con narcóticos.
“Ni siquiera recibían un paracetamol cuando enfermaban. Ahora hemos sabido que cortaron el agua y que no hay electricidad dentro. Tengo mucho miedo”, afirmó a EFE.
