Vuelven a salvar vidas tras sismos en Venezuela
Tras su participación en Venezuela, luego de los recientes sismos que afectaron a la nación sudamericana, integrantes del Grupo de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas (USAR) Nivel Pesado de Cruz Roja Mexicana regresaron al País.
Durante una labor de 12 días en La Guaira, rescataron con vida a tres personas, localizaron a 37 víctimas fallecidas, intervinieron en ocho sitios de trabajo de alta complejidad y realizaron 40 operaciones mediante binomios caninos.
“Representó un gran reto debido a las horas invertidas, réplicas y condiciones climáticas, pues hacía muchísimo calor y la humedad era muy alta; sin embargo, al terminar, la satisfacción de ayudar a que alguien regrese con su familia, fue muy grande para todos nosotros”, comentó Marco Franco, subcoordinador Nacional de Socorros de la institución y líder del USAR.
Halley, Orly, Balam y Kenay son los nombres de los perros de raza border collie que, junto con sus manejadores, hicieron posible estos resultados, gracias a equipos electrónicos, cámaras especializadas, drones, maniobras de estabilización estructural, así como la detección, a través del aroma, de indicios de vida.
“Lo que estos animales hacen es seguir el rastro de un olor hasta llegar al punto donde su concentración es mayor. En ese momento, realizan un marcaje positivo, es decir, comienzan a ladrar de forma insistente hacia el sitio donde perciben la presencia humana. Esa señal nos permite identificar y confirmar que hay alguien que puede ser auxiliado”, explicó el rescatista Gonzalo Granados.
Sin embargo, antes de cada misión, existe un proceso en el que cada ejemplar dedica años a desarrollar habilidades de búsqueda en escenarios que simulan derrumbes, estructuras colapsadas y espacios confinados.
A través del juego, refuerzo positivo y ejercicios progresivamente más complejos, los canes aprenden a ubicar el olor humano y a señalar el punto donde detectan un individuo.
“Todo el método parte de estimular sus instintos naturales, especialmente el de caza; después, ese comportamiento se canaliza para que asocien esa localización con la localización de un figurante, como los llamamos”, apuntó el socorrista Édgar Martínez.
ASÍ LO DIJO
“Esta labor requiere mucha empatía y profesionalismo cuando hablamos del bienestar animal, ya que debemos trabajar con los perros de manera responsable, procurando en todo momento que no sufran ningún daño”.
