Egipto eleva el reclamo
La Federación de Futbol de Egipto (EFA) elevó un reclamo ante la FIFA contra el árbitro francés Francois Letexier, cuya expulsión del Mundial exigió por sus “errores flagrantes” en la derrota por 3-2 que sufrió su selección frente a Argentina y derivó en su eliminación de la Copa del Mundo en octavos de final.
Su presidente, Hany Abou Rida, solicitó abrir una investigación sobre el arbitraje de Letexier y sus colaboradores por aplicar “una doble vara para sancionar algunas situaciones del partido que ocasionaron la derrota de Egipto, un acto de discriminación hacia nuestra selección nacional”, afirmó.
La EFA reclamó que tanto el árbitro principal, como los jueces de línea Cyril Mugnier y Mehdi Rahmouni, el cuarto árbitro, el noruego Espen Eskas, y los franceses Jérome Brisard y Willy Delajod (AVAR) y el belga Bram Van Driessche, a cargo del VAR, sean marginados de esta Copa de la que Egipto se despidió con una derrota para algunos injusta.
“El futbol egipcio siempre respetó los principios del juego limpio y la integridad deportiva. Principios que requieren que todos compitan en igualdad de condiciones y reciban igual trato. Lo que ocurrió en el partido provocó una frustración comprensible en nuestros jugadores, cuerpo técnico y seguidores”, explicó la entidad al resumir el fastidio que tras el partido expresaron los Faraones por boca del entrenador Hossam Hassan.
“Defender los derechos e intereses de la selección nacional no es un asunto que pueda ser ignorado o minimizado, es una responsabilidad que llevamos con convicción y determinación porque los jugadores que defienden esta casaca y los aficionados que la alientan merecen justicia, respeto y una aplicación de las reglas de juego igualitaria”, completó la nota.
Los reclamos de la EFA, del técnico Hassan y de algunos integrantes del seleccionado egipcio apuntaron a las jugadas que generaron polémica y resultaron favorables a Argentina, que defiende el cetro logrado en Qatar 2022 con Lionel Messi como estandarte, capitán y goleador histórico en Copas del Mundo con 21 festejos en seis ediciones y ocho tantos celebrados en la actual. Pudieron haber sido diez, de no ser porque malogró un penal en la fase de grupos frente a Austria y otro ante Egipto, a pesar de lo cual la “albiceleste” cantó victoria en ambos, en el último habiendo estado dos goles abajo y con tres convertidos en un puñado de minutos a poco del final.
El penal que Mostafa Shobeir le atajó a Messi adivinándole el remate fue sancionado por una falta discutida, pero falta al fin sobre Nicolás Tagliafico de Haissem Hassan cuando Egipto ganaba por 1-0.
Otra de las polémicas y la que más rechazo generó apuntó al gol anulado a los 58´ a Mostafa Ziko que le permitía a Egipto ponerse 2-0 en un contragolpe fulminante. Un contrataque perfecto que se inició con una falta de Marwan Attia (pisotón) sobre Lisandro Martínez y terminó en el gol que Letexier invalidó a instancias del VAR (situación contemplada por reglamento cuando la jugada finaliza en gol).
Ziko convirtió el gol del 2-0 de Egipto en otro contragolpe que tomó a contrapierna a una Argentina jugada en pos del empate y que parecía poner fin a su reinado. Pero llegaría el descuento de Cristian Romero a los 79´ y luego el empate de Messi a los 83´ para celebrar por noveno partido consecutivo en una Copa del Mundo y asegurar al menos la disputa de tiempo suplementario.
Las restantes polémicas apuntaron a un agarrón de Alexis Mac Allister contra Hamdy Fathy en el área en el inicio de la jugada en la que Egipto también reclamó penal por una supuesta falta contra Mohamed Salah de Julián Álvarez, que le quitó limpia la pelota antes de enviar un pase para que Lautaro Martínez enviase un centro preciso al corazón del área que conectó de cabeza Enzo Fernández para sentenciar el 3-2 en tiempo adicionado.
Gol que le permitió una remontada épica inédita y a Messi seguir en carrera por más récords por romper y que hizo estallar al banco de suplentes de Egipto, con colaboradores expulsados y un técnico que intentaba advertir al árbitro por episodios de racismo que el francés no tuvo en cuenta.
En la transmisión del partido no llegó a verse, pero en las redes sociales se difundió una imagen de un aficionado argentino que agitó la bandera de Israel provocando la ira del DT Hassan, quien en la previa aprovechó la magnitud mediática del partido para recordar el genocidio del pueblo palestino.
EgyptAir, compañía de bandera y empresa oficial de la selección de Egipto en el Mundial, envió un Boeing 789 a Atlanta (escenario del partido con Argentina) para traer de regreso al país a los Faraones el viernes por la mañana a la capital, donde se anuncia un multitudinario recibimiento. La prensa de ese país calificó lo sucedido como “Un robo a plena luz del día”, como tituló el diario “Al-Ahram” al reproducir los dichos de Hassan tras el partido que “será recordado no tanto por la tenacidad de Argentina, sino por la polémica que pone en tela de juicio el resultado”.
“El gol de Ziko anulado fue por una larga revisión en el VAR de una falta milimétrica, mientras que dos episodios similares que involucraron a jugadores egipcios en el área argentina ni siquiera fueron revisados”, denunció Hassan, al asegurar que no volverá a ver un partido de este Mundial debido a la indignación que le generó lo sucedido.
“La Copa está hecha para que gane Argentina”, dijo Ziko,, acusación respaldada por figuras del futbol como el ex goleador inglés Alan Shearer: “O es falta siempre o no lo es nunca”.
El portugués José Mourinho, DT de Real Madrid, calificó lo sucedido como “un robo a mano armada” y aseguró que “cuando juegas con Argentina, estar en ventaja por 2-0 no es suficiente porque no enfrentas sólo a sus once jugadores de campo, sino también al árbitro, al VAR y al reglamento”.
Argentina, vuelve a ilusionarse con la “Scaloneta”, que se prepara para el duelo del sábado con Suiza en Kansas City, para definir al último semifinalista de una Copa en la que la albiceleste es la única sobreviviente sudamericana.
Messi y Argentina se aprestan a escribir nuevos capítulos y hacen soñar a los aficionados de un país golpeado y gobernado por Javier Milei, quien promete ofrecerle los balcones de la Casa Rosada, sede del gobierno, a los integrantes de la selección y promete: “Yo no estaré porque en esa foto no soy digno de estar”.
