Papa alienta a presos de Bata
Bata, Guinea Ecuatorial.- El papa León XIV visitó este miércoles una prisión por primera vez en su pontificado y lo hizo en Bata, en Guinea Ecuatorial, donde llevó un mensaje de aliento a los presos: “siempre es posible volver a levantarse, aprender y convertirse en una persona nueva”.
Robert Prevost conoció así el interior de un penal de un país donde organizaciones humanitarias han denunciado en innumerables ocasiones las violaciones de derechos, violencias y torturas y donde están encarcelados opositores de la familia de Teodoro Obiang, en el poder desde 1979.
Asimismo el gobierno de Estados Unidos ha firmado acuerdos con Guinea Ecuatorial para deportar a migrantes al país, incluso de terceros países, y que acaban en estas cárceles.
Para esta ocasión, la cárcel de Bata, con capacidad para 1.000 presos, presentaba un aspecto limpio y reformado, con las paredes recién pintadas de rosa y árboles plantados con motivo de la visita papal.
Cerca de 600 reclusos, hombres y mujeres vestidos de verde y naranja y con la cabeza rapada, aguardaban en formación a León XIV en el patio, bajo la atenta mirada de la policía penitenciaria.
A la llegada del papa, los internos cantaron agitando banderas del Vaticano y poco después empezó a llover, a lo que el pontífice comentó que “en algunos lugares la lluvia es señal de la bendición de Dios”.
“Hoy estoy aquí para decirles algo muy sencillo: ninguno está excluido del amor de Dios. Cada uno de nosotros, con su historia, sus errores y sus sufrimientos, sigue siendo valioso a los ojos del Señor”, dijo León en español en el patio de la prisión.
En primer lugar, el sumo pontífice afirmó que “la administración de la justicia tiene el fin de proteger a la sociedad, pero para ser eficaz debe invertir siempre en la dignidad y en las potencialidades de cada persona”.
Y que “una auténtica justicia no busca tanto castigar, sino sobre todo ayudar a reconstruir la vida, tanto de las víctimas como de los culpables, así como de las comunidades heridas por el mal. No hay justicia sin reconciliación”.
