Pero guerra lo pone contra las cuerdas en política de EU
En las dos semanas transcurridas desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán, el presidente Donald Trump ha quedado cada vez más a la defensiva en el terreno político.
Se ha mostrado cada vez más irritado con la cobertura informativa y no ha logrado encontrar una explicación convincente de por qué inició la guerra para una población preocupada por las muertes de estadounidenses en el conflicto, el alza vertiginosa de los precios del petróleo y la caída de los mercados financieros. Incluso algunos de sus simpatizantes cuestionan su plan y su popularidad general está disminuyendo.
Por su parte, Moscú está recibiendo un impulso desde los primeros días de la guerra después que Trump flexibilizó las sanciones sobre algunos envíos de petróleo ruso. Eso, combinado con el aumento de los precios del crudo, socavó el esfuerzo de años por recortar la capacidad del presidente Vladímir Putin para librar la guerra en Ucrania.
Pierde apoyo
Luego están los demócratas, que quedaron desorientados luego que Trump ganara las elecciones de 2024. Con el control del Congreso en juego en los comicios de medio mandato de noviembre, el partido se ha unido para oponerse a la estrategia de Trump hacia Irán y señalar la turbulencia económica como prueba de que los republicanos no han cumplido sus promesas de reducir los costos cotidianos.
